jueves, 12 de febrero de 2015

CARNAVAL DE BARBASTRO LOS DÍAS 13 Y 14 DE FEBRERO.

Mr. Potato disfrazado de escudo de Barbastro es este año el encargado de invitar a los barbastrenses a disfrutar del Carnaval. Lo hace con propuestas tanto para pequeños como para mayores este viernes y sábado.
PROGRAMA DE ACTOS
Los Titiriteros de Binéfar, uno de los grupos de títeres con mayor proyección a nivel nacional, serán los encargados de animar la fiesta infantil de Carnaval, que se celebrará eeste viernes en el recinto ferial a partir de las 18 horas. Allí, los menores de 14 años podrán recoger sus dorsales para participar en el concurso de disfraces y, si lo desean, podrán desfilar por el escenario, aunque no será necesario para participar en el concurso.
El jurado, formado por miembros del Patronato de Fiestas, valorará sus trajes cuando recojan sus dorsales y mientras los niños juegan, para lo que deberán llevarlos bien visibles. En sus deliberaciones tendrán en cuenta aquellos disfraces que hayan sido confeccionados expresamente para esta fiesta y valorarán especialmente su originalidad.
Todos los participantes podrán disfrutar de una suculenta merienda y del espectáculo “Jolgorio del bueno”, de Los Titiriteros de Binéfar, durante esta fiesta presentada por la periodista barbastrense Pamela Anzano. Para finalizar, se entregarán los premios a los ganadores del concurso.
La fiesta de los adultos, abierta a personas de todas las edades, se celebra este sábado y comienza a las 20 horas con una concentración de los disfrazados en la plaza del Mercado, desde donde partirá el pasacalles para recorrer las calles Argensola, plaza Diputación, General Ricardos y Paseo del Coso.

EL CARNAVAL TRADICIONAL.

Los Carnavales son las fiestas de invierno más importantes. Comenzaban el domingo de Cuaresma (aunque el jueves lardero marcaba el inicio) y terminaban el miércoles de ceniza. Representaban el renacer del ciclo vital de la naturaleza, materializado en los disfraces. La fiesta en si misma, suponía la subversión de la normalidad: el disfraz, el cambio de papeles, la liberación sexual, las comilonas, la crítica política y social eran componentes fundamentales de esta celebración.
Capotes, ensabanaus con l'onso, potraires, mascaretas, sembradores,… entraban en casas y bodegas. Daban buena cuenta de la conserva del cerdo, de las chullas, longanizas, abadejos, pucheros, … esculaban toneles y cubas de vino. De noche, todos los disfrazados se juntaban para bailar al son de un organillo sin saber que, su pareja podía bien ser un hombre de su cuadrilla vestido de mujer. Finalizado el baile, aún rondaban por las casas buscando vecinos deseosos de continuar la fiesta.
Celebración del Carnaval tradicional de Salas Altas. De izda. a dcha.: capote, l'onso, potraires, mascareta, sembradora y ensabanaus (de blanco)
Ros Cariños o Reyes del Carnaval tomaban las calles (Prin en Colungo o Cupidos en Buera). Eran dos muñecos (uno por cada sexo) rellenos de paja que presidían todos los actos y que se transportaban en un cañizo. Su condición de reyes burlescos se incrementaba con explícitas referencias sexuales. El que tenía aspecto masculino contaba con un gran pene y la mujer tenía su sexo manchado simulando una menstruación. Les hacían unirse, les manteaban y el martes de carnaval les quemaban en una hoguera, tras pasearlos en procesión en medio de rezos irreverentes. Esta singular procesión era encabezada por un cura y sus monaguillos en clara mofa al estamento eclesiástico. Los cariños eran una burla del poder y una incitación al gozo sexual.
La ronda acompañaba a los Cariños mientras recorrían el pueblo y hasta que su "reinado" acababa entre las llamas.
En 1937 se prohibió la celebración del Carnaval en toda España, lo que supuso el final de esta ancestral fiesta en nuestros pueblos.